[No contestar] Extraña persona.
Kuroi to Shiroi :: Exterior :: España
Página 1 de 1. • Compartir •
[No contestar] Extraña persona.
Otra vez volvíamos a estar en un avión, esta vez nos íbamos a España! Pero no por qué Alen tuviera que hacer algo allí... esta vez era yo la causante de ese viaje. ¿La razón? Mis padres, en uno de sus infinitos viajes, habían conseguido información sobre yo que sé qué evento extraño de motos en Barcelona, incluso me sacaron dos entradas para que fuera con alguien, ya que no les gustaba que viajara sola, así que le pedí a Alen que viniera conmigo, y, aunque en un principio se negó, terminó aceptando.
Pues así era, volvíamos a estar en uno de esos avianoes, rumbo a Barcelona para ir a ver ese evento, y Alen, cómo no, estubo dormido todo el viaje, aunque, esta vez, Gin tuvo que ir con todos los demás animales que los pasajeros podían llevar, pues dejarlo solo en casa o con Yamamoto y Gokudera era algo... peligroso, y la escusa del ciego no terminaba de gustarle a Alen.
Como no, justo al llegar Alen despertó. Esta vez seríamos los dos los que iríamos perdidos por aquel país, pues ni él ni yo habíamos estado nunca allí.
Al salir del aeropuerto nos quedamos los dos un tanto pensativos.
- Tengo una pequeña pregunta.... - dije yo mirando al cielo, estaba tremendamente despejado, aunque hacía cierto frío. - Nos entenderán aquí? Quiero decir, si no me equivoco.. aquí tienen su propia lengua.. - dije yo pensativa y frustrándome. Alen dejó ir un "ya veremos", a lo que me desesperé, menuda parsimonia la suya!
Otra de mis preguntas era dónde nos alojaríamos durante las semanas que pasaríamos allí. Pues, aunque en ese evento solo iríamos solo un día, yo quería hacer turismo y conocer el lugar, por lo menos ver cómo era esa parte de España. Pero lo primero era ir a Barcelona, una vez allí ya pensaríamos que hacer.
Nos quedamos mirando unos carteles, unos indicaban la dirección para ir a buscar el tren que te llevaba a.... "Barcelona-Sants"... supongo que era una de las estaciones de tren de Barcelona... si no, eso de "Barcelona" no tendría sentido.
Nos dirigimos allí y desde que subimos al tren.. creo que tardamos unos 20 minutos más o menos en llegar.
Vaya.. nunca había visto una estación de tren tan grande, quizás porqué en Melodía habían pocos trenes...
- ¿Y ahora qué hacemos? - pregunté mientras me agachaba a frotarle la cabeza un poco a Gin, quien parecía inquieto por estar en un lugar desconocido.
- Pedir información, ¿no? - preguntó Alen sonando obvio mientras observaba el entorno, era un sitio lleno de gente que iba y venía, algunos estresados, otros charlando con sus amigos o por el móvil y otros yendo con toda su calma, seguramente les sobraba el tiempo.
Justo cuando Alen se giró para dirigirse a buscar algo de información sobre aquella ciudad (qué es eso de ir sin información por el mundo????) se topó con alguien, haciéndolo caer al suelo, al parecer esa persona iba tan distraída o despistada que ni se había dado cuenta de por dónde iba.
- ¿Se encuentra bien? - pregunté yo en tono de disculpa, Alen simplemente se quedó con una gota al ver.... oh, era una chica, pues al ver a la chica al suelo. Ugh... qué debía tener... los 18 años? Creo que sí...
- Ah! No es nada.. - respondió esta recogiendo algunos papeles que se le habían caído por el suelo, parecía tener prisa, mucha prisa. Empezó a buscar algo en sus bolsillos y dejando ir un "adéu" se marchó corriendo hacia esas maquinas en las que pasas el tíquet para entrar a la estación. Aunque, de repente, se oyó de fondo una voz que parecía anunciar la marcha de un tren y, por la reacción que tuvo esa muchacha, parecía ser el suyo, pues tan solo de escucharlo se dejó caer cómo gelatina en el suelo dramáticamente, esta vez diciendo "macagun tot" mientras dejaba ir un largo suspiro. Me apareció una tremenda gota por eso, por nuestra culpa había perdido el tren.
- O-oi, sentimos haberte hecho perder el tren – dije disculpándome mientras me llevaba una mano a la cabeza riendo nerviosamente.
- Eh? - se giró a vernos con cascadas en los ojos – ahora tendré que esperarme media hora a que salga el próximo tren.. y no podré comer hasta dentro de hora y media! - dijo alzándose y llevándose una mano a la cabeza, oh vaya, es que aun no había comido? Pero si ya era muy tarde para comer... debía de estar muerta de hambre, bueno, por lo menos yo lo estaría. - oh, por cierto, me llamo Cristina – me dijo extendiéndome su mano, al parecer se había resignado a esperar esa hora y media a poder comer.. a eso lo llamaba yo conformarse con lo que había.
- Yo me llamo Yoko – respondí estrechando su mano. Me fijé en su pelo, también era pelirroja, aunque su color fuera más anaranjado algo oscuro que no rojo cómo el mío y ella lo tenía tremendamente rizado, aunque fuera de esos que son más rulos que no esos rizos que te hacen parecer en cierta forma afro. En vestir parecía ser tan simple cómo Alen.. pues llevaba un jersey abierto por delante verde oscuro y una camiseta de un color más claro debajo, unos tejanos con un bolsillo de esos grandes a cada lado del muslo y unas zapatillas deportivas algo gastadas.. realmente con esos colores su pelo destacaba más de lo normal... Me preguntaba si hacía deporte, pues eso me lo hacían pensar sus zapatillas. Vaya, ella tenía los ojos de un castaño casi negro, realmente oscuros, y tenía pecas como mi madre, era curioso, en Melodía había poca gente con pecas... También vi que llevaba un anillo como colgante... un tanto peculiar. Ugh, ahora que me fijaba... era algo más alta que yo. - encantada de conocerte – dije alfín después de tanto analizar.
- ¿Eres japonesa? - preguntó de repente – lo digo por tu nombre..
- ah! Es que a mi padre le encanta todo lo que és Japón.. así que decidieron ponerme un nombre Japonés... - dije sonriendo. - o-oye.. no queremos molestar, pero... es que acabamos de llegar aquí y estamos realmente perdidos... hemos venido a pasar unas semanas por aquí en Barcelona, pero mira si es tonta la cosa que aun no tenemos ni lugar dónde alojarnos durante estas semanas... - dije con una gota, seguramente pensaría que eramos unos idiotas sin remedio.
- oh~ información a cambio de comer! - respondió poniéndose bien su mochila de la espalda para recogerse el pelo en una coleta mediana y poniéndose unas gafas, me preguntaba para qué. Aunque me apareció una enorme gota ante eso que había dicho...
- ¿Qué? - dije para asegurarme de haberla entendido bien.
- No llevo dinero encima, y tengo media hora entera para ir a comer algo, aunque sea un simple zumo a piña de gran tamaño. A cambio de eso, yo os ayudaré a encontrar algún lugar al que ir a dormir – comentó animada, creo que había encontrado a alguien más capaz de hacer cosas por comida que yo.
- Así que.. si te invitamos a comer algo.. ¿nos ayudarás? - pregunté para que me lo confirmara.
- Seep~ - afirmó sonriendo.
Pues así era, volvíamos a estar en uno de esos avianoes, rumbo a Barcelona para ir a ver ese evento, y Alen, cómo no, estubo dormido todo el viaje, aunque, esta vez, Gin tuvo que ir con todos los demás animales que los pasajeros podían llevar, pues dejarlo solo en casa o con Yamamoto y Gokudera era algo... peligroso, y la escusa del ciego no terminaba de gustarle a Alen.
Como no, justo al llegar Alen despertó. Esta vez seríamos los dos los que iríamos perdidos por aquel país, pues ni él ni yo habíamos estado nunca allí.
Al salir del aeropuerto nos quedamos los dos un tanto pensativos.
- Tengo una pequeña pregunta.... - dije yo mirando al cielo, estaba tremendamente despejado, aunque hacía cierto frío. - Nos entenderán aquí? Quiero decir, si no me equivoco.. aquí tienen su propia lengua.. - dije yo pensativa y frustrándome. Alen dejó ir un "ya veremos", a lo que me desesperé, menuda parsimonia la suya!
Otra de mis preguntas era dónde nos alojaríamos durante las semanas que pasaríamos allí. Pues, aunque en ese evento solo iríamos solo un día, yo quería hacer turismo y conocer el lugar, por lo menos ver cómo era esa parte de España. Pero lo primero era ir a Barcelona, una vez allí ya pensaríamos que hacer.
Nos quedamos mirando unos carteles, unos indicaban la dirección para ir a buscar el tren que te llevaba a.... "Barcelona-Sants"... supongo que era una de las estaciones de tren de Barcelona... si no, eso de "Barcelona" no tendría sentido.
Nos dirigimos allí y desde que subimos al tren.. creo que tardamos unos 20 minutos más o menos en llegar.
Vaya.. nunca había visto una estación de tren tan grande, quizás porqué en Melodía habían pocos trenes...
- ¿Y ahora qué hacemos? - pregunté mientras me agachaba a frotarle la cabeza un poco a Gin, quien parecía inquieto por estar en un lugar desconocido.
- Pedir información, ¿no? - preguntó Alen sonando obvio mientras observaba el entorno, era un sitio lleno de gente que iba y venía, algunos estresados, otros charlando con sus amigos o por el móvil y otros yendo con toda su calma, seguramente les sobraba el tiempo.
Justo cuando Alen se giró para dirigirse a buscar algo de información sobre aquella ciudad (qué es eso de ir sin información por el mundo????) se topó con alguien, haciéndolo caer al suelo, al parecer esa persona iba tan distraída o despistada que ni se había dado cuenta de por dónde iba.
- ¿Se encuentra bien? - pregunté yo en tono de disculpa, Alen simplemente se quedó con una gota al ver.... oh, era una chica, pues al ver a la chica al suelo. Ugh... qué debía tener... los 18 años? Creo que sí...
- Ah! No es nada.. - respondió esta recogiendo algunos papeles que se le habían caído por el suelo, parecía tener prisa, mucha prisa. Empezó a buscar algo en sus bolsillos y dejando ir un "adéu" se marchó corriendo hacia esas maquinas en las que pasas el tíquet para entrar a la estación. Aunque, de repente, se oyó de fondo una voz que parecía anunciar la marcha de un tren y, por la reacción que tuvo esa muchacha, parecía ser el suyo, pues tan solo de escucharlo se dejó caer cómo gelatina en el suelo dramáticamente, esta vez diciendo "macagun tot" mientras dejaba ir un largo suspiro. Me apareció una tremenda gota por eso, por nuestra culpa había perdido el tren.
- O-oi, sentimos haberte hecho perder el tren – dije disculpándome mientras me llevaba una mano a la cabeza riendo nerviosamente.
- Eh? - se giró a vernos con cascadas en los ojos – ahora tendré que esperarme media hora a que salga el próximo tren.. y no podré comer hasta dentro de hora y media! - dijo alzándose y llevándose una mano a la cabeza, oh vaya, es que aun no había comido? Pero si ya era muy tarde para comer... debía de estar muerta de hambre, bueno, por lo menos yo lo estaría. - oh, por cierto, me llamo Cristina – me dijo extendiéndome su mano, al parecer se había resignado a esperar esa hora y media a poder comer.. a eso lo llamaba yo conformarse con lo que había.
- Yo me llamo Yoko – respondí estrechando su mano. Me fijé en su pelo, también era pelirroja, aunque su color fuera más anaranjado algo oscuro que no rojo cómo el mío y ella lo tenía tremendamente rizado, aunque fuera de esos que son más rulos que no esos rizos que te hacen parecer en cierta forma afro. En vestir parecía ser tan simple cómo Alen.. pues llevaba un jersey abierto por delante verde oscuro y una camiseta de un color más claro debajo, unos tejanos con un bolsillo de esos grandes a cada lado del muslo y unas zapatillas deportivas algo gastadas.. realmente con esos colores su pelo destacaba más de lo normal... Me preguntaba si hacía deporte, pues eso me lo hacían pensar sus zapatillas. Vaya, ella tenía los ojos de un castaño casi negro, realmente oscuros, y tenía pecas como mi madre, era curioso, en Melodía había poca gente con pecas... También vi que llevaba un anillo como colgante... un tanto peculiar. Ugh, ahora que me fijaba... era algo más alta que yo. - encantada de conocerte – dije alfín después de tanto analizar.
- ¿Eres japonesa? - preguntó de repente – lo digo por tu nombre..
- ah! Es que a mi padre le encanta todo lo que és Japón.. así que decidieron ponerme un nombre Japonés... - dije sonriendo. - o-oye.. no queremos molestar, pero... es que acabamos de llegar aquí y estamos realmente perdidos... hemos venido a pasar unas semanas por aquí en Barcelona, pero mira si es tonta la cosa que aun no tenemos ni lugar dónde alojarnos durante estas semanas... - dije con una gota, seguramente pensaría que eramos unos idiotas sin remedio.
- oh~ información a cambio de comer! - respondió poniéndose bien su mochila de la espalda para recogerse el pelo en una coleta mediana y poniéndose unas gafas, me preguntaba para qué. Aunque me apareció una enorme gota ante eso que había dicho...
- ¿Qué? - dije para asegurarme de haberla entendido bien.
- No llevo dinero encima, y tengo media hora entera para ir a comer algo, aunque sea un simple zumo a piña de gran tamaño. A cambio de eso, yo os ayudaré a encontrar algún lugar al que ir a dormir – comentó animada, creo que había encontrado a alguien más capaz de hacer cosas por comida que yo.
- Así que.. si te invitamos a comer algo.. ¿nos ayudarás? - pregunté para que me lo confirmara.
- Seep~ - afirmó sonriendo.
_________________
<--- <3 XD



Yoko- Peluquera/Estudiante ciclo superior
- Cantidad de envíos: 1000
Puntos: 1052
Fecha de inscripción: 10/06/2009
Edad: 17
Re: [No contestar] Extraña persona.
- mm... supongo que es mejor eso que nada... - dije pensativa – espera un momento, voy a comentarlo con Alen... - pedí mientras me alejaba para acecarle a Alen, quien parecía distraído "molestando" a Gin. - oi, Alen – lee llamé la atención – esa chica de allí dice que si la invitamos a comer nos ayudará a encontrar algún sitio para pasar las noches – dije señalando a Cristina, quien parecía buscar algo entre su mochila, sacóun móvil y llamó a alguien.
- ¿Ayudar a cambio de comida? - preguntó Alen con una enorme gota – ¿es que acaso es una muerta de hambre que tiene que ir pidiendo comida a la gente?
- No digas eso! - dije llevándome las dos manos a los lados de la cadera – por lo menos nos ayudará! Y no tiene pinta de ser de esas que van pidiendo comida a cualquiera...
- Pues siento corregirte, está pidiendo comida a unos desconocidos – me respondió Alen rodando los ojos y dejando ir un suspiro.
- Pero quizás no encontraremos a alguien más que nos ayude a buscar algún sitio.. - dije intentando convencerlo.
- O quizás después de que la invitamos a comer se larga sin decirnos nada – esta vez Alen se cruzó de brazos, en cierta forma tenía razón, pero al fin y al cabo, no parecía mala persona.
- Siempre la puedes amenazar de volarle la cabeza – dije estúpidamente y dejando caer los hombros, eso que acababa de decir era algo un tanto fuerte..
- está bien – ahora fipaba – si se larga sin decinos nada le vuelo la cabeza. - a eso lo llamaba yo ser drástico, aunque la idea hubiera sido mía.
Volví con Cristina, informándole de que aceptábamos su propuesta de invitarla a comer a cambio de información. Ella nos guió hasta un McDonald's que había en la misma estación, pues según ella era el mejor sitio: barato y delicioso, y la verdad es que tenía razón, a mi me encantaban esas hamburguesas y todo lo que te daban allí... sobretodo el helado, y sí, era barato, por lo menos no nos había llevado a algún lugar demasiado caso para aprovechar que la invitaban.... Mientras ella comía charlamos un poco, bueno, yo también me pedí mi helado, como no, los adoraba. Al parecer iba y venía a Barcelona cada día por estudios, estaba en primer año en una universidad de artes. Según ella, siempre cogía el autobús, pero por una vaga de estos estos días había tenido que coger el tren, vaya, si no fuera por esa vaga no nos habríamos topado. También nos contó acerca de algunos hoteles de Barcelona, parecían ser bastante caros.
Yo también le hablé de nosotros y de Melodía, parecía no tener ni idea de la existencia de esa isla, vaya, si que eramos poca cosa, no? En cambio Inglaterra lo reconoció en seguida, bueno, al fin y al cabo estaban cerca. Creo que estuvimos dos horas enteras allí dentro hablando y tanto Cristina como yo nos cogimos tremenda confianza en ese poco tiempo.
- Bueno... vamos a ver... hoteles... - dijo pensativa de repente – ya os he nombrado algunos.. pero la verdad, aquí en Barcelona es un poco caro... - por lo menos Alen no le volaría la cabeza.
- Y fuera de Barcelona? - pregunté de repente, ella se quedó pensando, y de su mochila sacó un ordenador portátil.
- Vamos a buscar en Internet... - dijo encendiéndolo, menudo portátil, parecía de profesional. Puso un par de contraseñas y buscó alguna Wii-fi que se pudiera coger. Al parecer, desde allí había unas cuantas. - ¿Cuánto tiempo teneis que pasar aquí?
- Tres semanas – respondí observando la pantalla, pues yo estaba justo a su lado.
- Y de cuanto dinero disponéis? - preguntó desviando su mirada hacia mi, yo le respondí que de unos 10.000€ a lo que se me quedó viendo con cierta gota – y con eso pretendéis ir a comer todos los días? Y pagar la estancia? - dijo con una enorme gota, Alen ya me había advertido de eso, aunque yo pensaba que con eso era suficiente. - … - se quedó por unos momentos en silencio – se que lo que voy a decir es algo muy disparatado.. pero... porqué no venís conmigo?
- ¿Contigo? ¿Dónde? - pregunté algo extrañada.
- En un pueblo que hay al lado de la ciudad donde dejo el autobús, antes vivía allí pero desde hace un año vivo sola en una casa que se hicieron mis padres hace un tiempo, es grande y hay habitaciones de sobras... - comentó observándonos, cierto, aquello era una idea muy disparatada.
- ¿Pero nos dejarías venir a tu casa así por la cara? - pregunté con una gota – somos desconocidos.. y además extranjeros...
- No sabría si decir tan... desconocidos... - dijo riendo para ella misma, ¿qué quería decir con eso? - pero bueno, no os penséis que os dejo venir gratuitamente.... quiero un 10% del dinero que habéis traído para el viaje – dijo sonriendo con aire malicioso, a lo que a Alen y a mi nos apareció una enorme gota.
- E-el 10%? - pregunté tragando saliva.
- 1000€ - dijo Alen algo seco
- Bingo~ - dijo Cristina alegremente – son tres semanas, así que creo que és más que aceptable. Eso sí, la mitad de las compras que haga para la comida y todo eso la pagais vosotros en un 50%, es decir, mitad vosotros mitad yo – comentó alzando un dedo, aun no le habíamos dicho que sí y ya imponía condiciones?
- ¿Seguro que estudias arte? Pareces más salida de una universidad de economía... - comentó Alen con una enorme gota, aunque tenía razón.
- Oh, mi otra opción en caso de no hacer artes era ir a la universidad de economía, por lo que no vas tan mal encaminado... - dijo juntando las dos manos como si rezara – ¿así qué? ¿Os venís conmigo o no? - preguntó con cierto tono impaciente.
- ¿Qué hacemos, Alen? - pregunté girándome a verle, él parecía estar pensativo, y por alguna razón tenía un cierto aire de desconfianza. Buscó entre sus bolsillos y abrió un billetero, sacando unos cuantos billetes de 100€, diez en total, dándole los 1000€ que había pedido a cambio de dejarnos estar en su casa. - ¿eso es que aceptamos? - pregunté sorprendida, no pensaba que Alen aceptaría tan facilmente.
- Ah, una pregnta – dijo llevándose el dinero hacia él mismo justo antes de que Cristina lo cogiera – ¿Hay gatos? - preguntó observando a la chica sin demasiada confianza.
- No – respondió segura y encogiéndose de hombros – no me gustan los gatos – dijo volviendo a la normalidad. Alen suspiró y lee tendió el dinero, Cristina lo cogió, cerrando así el trato de la estancia.
- ¿Ayudar a cambio de comida? - preguntó Alen con una enorme gota – ¿es que acaso es una muerta de hambre que tiene que ir pidiendo comida a la gente?
- No digas eso! - dije llevándome las dos manos a los lados de la cadera – por lo menos nos ayudará! Y no tiene pinta de ser de esas que van pidiendo comida a cualquiera...
- Pues siento corregirte, está pidiendo comida a unos desconocidos – me respondió Alen rodando los ojos y dejando ir un suspiro.
- Pero quizás no encontraremos a alguien más que nos ayude a buscar algún sitio.. - dije intentando convencerlo.
- O quizás después de que la invitamos a comer se larga sin decirnos nada – esta vez Alen se cruzó de brazos, en cierta forma tenía razón, pero al fin y al cabo, no parecía mala persona.
- Siempre la puedes amenazar de volarle la cabeza – dije estúpidamente y dejando caer los hombros, eso que acababa de decir era algo un tanto fuerte..
- está bien – ahora fipaba – si se larga sin decinos nada le vuelo la cabeza. - a eso lo llamaba yo ser drástico, aunque la idea hubiera sido mía.
Volví con Cristina, informándole de que aceptábamos su propuesta de invitarla a comer a cambio de información. Ella nos guió hasta un McDonald's que había en la misma estación, pues según ella era el mejor sitio: barato y delicioso, y la verdad es que tenía razón, a mi me encantaban esas hamburguesas y todo lo que te daban allí... sobretodo el helado, y sí, era barato, por lo menos no nos había llevado a algún lugar demasiado caso para aprovechar que la invitaban.... Mientras ella comía charlamos un poco, bueno, yo también me pedí mi helado, como no, los adoraba. Al parecer iba y venía a Barcelona cada día por estudios, estaba en primer año en una universidad de artes. Según ella, siempre cogía el autobús, pero por una vaga de estos estos días había tenido que coger el tren, vaya, si no fuera por esa vaga no nos habríamos topado. También nos contó acerca de algunos hoteles de Barcelona, parecían ser bastante caros.
Yo también le hablé de nosotros y de Melodía, parecía no tener ni idea de la existencia de esa isla, vaya, si que eramos poca cosa, no? En cambio Inglaterra lo reconoció en seguida, bueno, al fin y al cabo estaban cerca. Creo que estuvimos dos horas enteras allí dentro hablando y tanto Cristina como yo nos cogimos tremenda confianza en ese poco tiempo.
- Bueno... vamos a ver... hoteles... - dijo pensativa de repente – ya os he nombrado algunos.. pero la verdad, aquí en Barcelona es un poco caro... - por lo menos Alen no le volaría la cabeza.
- Y fuera de Barcelona? - pregunté de repente, ella se quedó pensando, y de su mochila sacó un ordenador portátil.
- Vamos a buscar en Internet... - dijo encendiéndolo, menudo portátil, parecía de profesional. Puso un par de contraseñas y buscó alguna Wii-fi que se pudiera coger. Al parecer, desde allí había unas cuantas. - ¿Cuánto tiempo teneis que pasar aquí?
- Tres semanas – respondí observando la pantalla, pues yo estaba justo a su lado.
- Y de cuanto dinero disponéis? - preguntó desviando su mirada hacia mi, yo le respondí que de unos 10.000€ a lo que se me quedó viendo con cierta gota – y con eso pretendéis ir a comer todos los días? Y pagar la estancia? - dijo con una enorme gota, Alen ya me había advertido de eso, aunque yo pensaba que con eso era suficiente. - … - se quedó por unos momentos en silencio – se que lo que voy a decir es algo muy disparatado.. pero... porqué no venís conmigo?
- ¿Contigo? ¿Dónde? - pregunté algo extrañada.
- En un pueblo que hay al lado de la ciudad donde dejo el autobús, antes vivía allí pero desde hace un año vivo sola en una casa que se hicieron mis padres hace un tiempo, es grande y hay habitaciones de sobras... - comentó observándonos, cierto, aquello era una idea muy disparatada.
- ¿Pero nos dejarías venir a tu casa así por la cara? - pregunté con una gota – somos desconocidos.. y además extranjeros...
- No sabría si decir tan... desconocidos... - dijo riendo para ella misma, ¿qué quería decir con eso? - pero bueno, no os penséis que os dejo venir gratuitamente.... quiero un 10% del dinero que habéis traído para el viaje – dijo sonriendo con aire malicioso, a lo que a Alen y a mi nos apareció una enorme gota.
- E-el 10%? - pregunté tragando saliva.
- 1000€ - dijo Alen algo seco
- Bingo~ - dijo Cristina alegremente – son tres semanas, así que creo que és más que aceptable. Eso sí, la mitad de las compras que haga para la comida y todo eso la pagais vosotros en un 50%, es decir, mitad vosotros mitad yo – comentó alzando un dedo, aun no le habíamos dicho que sí y ya imponía condiciones?
- ¿Seguro que estudias arte? Pareces más salida de una universidad de economía... - comentó Alen con una enorme gota, aunque tenía razón.
- Oh, mi otra opción en caso de no hacer artes era ir a la universidad de economía, por lo que no vas tan mal encaminado... - dijo juntando las dos manos como si rezara – ¿así qué? ¿Os venís conmigo o no? - preguntó con cierto tono impaciente.
- ¿Qué hacemos, Alen? - pregunté girándome a verle, él parecía estar pensativo, y por alguna razón tenía un cierto aire de desconfianza. Buscó entre sus bolsillos y abrió un billetero, sacando unos cuantos billetes de 100€, diez en total, dándole los 1000€ que había pedido a cambio de dejarnos estar en su casa. - ¿eso es que aceptamos? - pregunté sorprendida, no pensaba que Alen aceptaría tan facilmente.
- Ah, una pregnta – dijo llevándose el dinero hacia él mismo justo antes de que Cristina lo cogiera – ¿Hay gatos? - preguntó observando a la chica sin demasiada confianza.
- No – respondió segura y encogiéndose de hombros – no me gustan los gatos – dijo volviendo a la normalidad. Alen suspiró y lee tendió el dinero, Cristina lo cogió, cerrando así el trato de la estancia.
_________________
<--- <3 XD



Yoko- Peluquera/Estudiante ciclo superior
- Cantidad de envíos: 1000
Puntos: 1052
Fecha de inscripción: 10/06/2009
Edad: 17
Re: [No contestar] Extraña persona.
Bueno, al final Cristina no tardó sólo una hora y media en llegar a casa, sino tres horas y media. Nos había enseñado mapas y situaciones de Barcelona que decía que nos podían interesar, y la verdad, algunas eran bastante interesantes.
Cuando llegamos a la ciudad-pueblo dónde teníamos que bajar me quedé mirando la estación, ugh, comparada con la de Barcelona... aquella era enana.
- Qué estación más pequeña, ¿no? - pregunté con una enorme gota – no tiene ni punto de comparación con la de Barcelona...
- Esto nos basta y nos sobra para los trayectos que podemos hacer, pues tan solo tenemos esta línea que nos lleva o a St. Vicenç de Calders o a Manresa... por lo que no necesitamos más – comentó alzándose de hombros. - eso sí, alguno de los dos tendrá que esperar aquí, no puedo llevar dos personas más en la moto... - comentó con una gota, parecía no haber pensado en eso durante todo el trayecto.
- Ya me quedaré yo – dijo Alen.
- oi oi oi, espera un momentín... ¿tienes moto? - pregunté con los ojos más que brillantes, si había algo en este mundo que me hacía tremendamente feliz, eso eran las motos. - Yo adoro las motos~!! - dije girando en mi misma de alegría.
- ¿Te gustan las motos? - preguntó ella sonriendo ampliamente – creo que tu y yo nos vamos a entender muy bien~! - dijo cogiéndome las dos manos – pues vamos, cuanto antes nos vayamos antes podré volver a por Alen.... o quizás mejor vienes tu con mi moto? - dijo Cristina riendo animadamente.
La cosa fué que en unos 10 minutos, llegamos a un pueblo envuelto de viñas y viñas, todo los lugares por los que habíamos parado estaban llenos de viñas... oh, cierto, sabía que en Cataluña habían muchas, pero parecía ser que había ido a parar en la zona en la que más habían. Nos adentramos en el pueblo y observé las casas, eran bonitas, y todo estaba muy tranquilo, Nada que ver con Shiroi, Kuroi, Londres o cualquier otro lugar al que hubiera estado. Al final Cristina se paró delante de una casa de un solo piso, no se porqué pero tenía la sensación de que el jardín tenía que ser enorme.
Cristina apretó un par de botones de un mando que llevaba con un llavero y dos puertas se abrieron. … Bonita entrada~. Cristina aparcó la moto dentro de aquel pequeño garaje, aunque.. pequeño.. más bien era perfecto para la casa. Me saqué el caso y lo dejé encima de una estantería que había en una de las paredes... me giré al ver todo lo demás y de repente se me iluminaron los ojos como casi nunca lo hacían. MADRE MÍA!! tenía un par de Quads~!!!
- Pero menudas preciosidades tienes aquí~! - dije acercándome a estos y observándolos de arriba a bajo – ¿los dos son tuyos??
- Nop – respondió con una gota – son de mis padres, siempre los dejan aquí porqué en Vilafranca ya tienen suficiente con los coches....
- … oye.. pero tus padres cuantas cosas tienen? - pregunté esta vez yo con la gota... una moto.. dos quads.. coches en plural... una casa con jardín enorme... con piscina... ah! Piscina!!!!
- Muchas – respondió frotándose la cabeza – aunque realmente se lo trabajaron para conseguirlo – dijo orgullosa de aquello, parecía ser que acababa de encontrar a alguien quien también respetaba a sus padres como lo que más. -
- Vaya.. si tienen todo eso es que realmente se lo han trabajado...
- Si quieres que te ponga un ejemplo... esta casa la hizo mi padre, es carpintero – respondió sonriendo.
- La hizo tu padre? - vaya, pensaba que las casas las hacían los paletas.. no los carpinteros.. pero bueno, en este mundo había de todo. - oh! Yo tengo una pregunta.... ¿Cómo lo haremos para traer a Gin? - pregunté algo preocupada, ir a buscar a Alen no sería ningún problema, pero cómo llevaríamos a Gin?
- Oh~ para eso no hay problema~ - respondió sonriendo pícaramente, me preguntaba qué pasaba por su cabeza.
Cuando llegamos a la ciudad-pueblo dónde teníamos que bajar me quedé mirando la estación, ugh, comparada con la de Barcelona... aquella era enana.
- Qué estación más pequeña, ¿no? - pregunté con una enorme gota – no tiene ni punto de comparación con la de Barcelona...
- Esto nos basta y nos sobra para los trayectos que podemos hacer, pues tan solo tenemos esta línea que nos lleva o a St. Vicenç de Calders o a Manresa... por lo que no necesitamos más – comentó alzándose de hombros. - eso sí, alguno de los dos tendrá que esperar aquí, no puedo llevar dos personas más en la moto... - comentó con una gota, parecía no haber pensado en eso durante todo el trayecto.
- Ya me quedaré yo – dijo Alen.
- oi oi oi, espera un momentín... ¿tienes moto? - pregunté con los ojos más que brillantes, si había algo en este mundo que me hacía tremendamente feliz, eso eran las motos. - Yo adoro las motos~!! - dije girando en mi misma de alegría.
- ¿Te gustan las motos? - preguntó ella sonriendo ampliamente – creo que tu y yo nos vamos a entender muy bien~! - dijo cogiéndome las dos manos – pues vamos, cuanto antes nos vayamos antes podré volver a por Alen.... o quizás mejor vienes tu con mi moto? - dijo Cristina riendo animadamente.
La cosa fué que en unos 10 minutos, llegamos a un pueblo envuelto de viñas y viñas, todo los lugares por los que habíamos parado estaban llenos de viñas... oh, cierto, sabía que en Cataluña habían muchas, pero parecía ser que había ido a parar en la zona en la que más habían. Nos adentramos en el pueblo y observé las casas, eran bonitas, y todo estaba muy tranquilo, Nada que ver con Shiroi, Kuroi, Londres o cualquier otro lugar al que hubiera estado. Al final Cristina se paró delante de una casa de un solo piso, no se porqué pero tenía la sensación de que el jardín tenía que ser enorme.
Cristina apretó un par de botones de un mando que llevaba con un llavero y dos puertas se abrieron. … Bonita entrada~. Cristina aparcó la moto dentro de aquel pequeño garaje, aunque.. pequeño.. más bien era perfecto para la casa. Me saqué el caso y lo dejé encima de una estantería que había en una de las paredes... me giré al ver todo lo demás y de repente se me iluminaron los ojos como casi nunca lo hacían. MADRE MÍA!! tenía un par de Quads~!!!
- Pero menudas preciosidades tienes aquí~! - dije acercándome a estos y observándolos de arriba a bajo – ¿los dos son tuyos??
- Nop – respondió con una gota – son de mis padres, siempre los dejan aquí porqué en Vilafranca ya tienen suficiente con los coches....
- … oye.. pero tus padres cuantas cosas tienen? - pregunté esta vez yo con la gota... una moto.. dos quads.. coches en plural... una casa con jardín enorme... con piscina... ah! Piscina!!!!
- Muchas – respondió frotándose la cabeza – aunque realmente se lo trabajaron para conseguirlo – dijo orgullosa de aquello, parecía ser que acababa de encontrar a alguien quien también respetaba a sus padres como lo que más. -
- Vaya.. si tienen todo eso es que realmente se lo han trabajado...
- Si quieres que te ponga un ejemplo... esta casa la hizo mi padre, es carpintero – respondió sonriendo.
- La hizo tu padre? - vaya, pensaba que las casas las hacían los paletas.. no los carpinteros.. pero bueno, en este mundo había de todo. - oh! Yo tengo una pregunta.... ¿Cómo lo haremos para traer a Gin? - pregunté algo preocupada, ir a buscar a Alen no sería ningún problema, pero cómo llevaríamos a Gin?
- Oh~ para eso no hay problema~ - respondió sonriendo pícaramente, me preguntaba qué pasaba por su cabeza.
_________________
<--- <3 XD



Yoko- Peluquera/Estudiante ciclo superior
- Cantidad de envíos: 1000
Puntos: 1052
Fecha de inscripción: 10/06/2009
Edad: 17
Re: [No contestar] Extraña persona.
Durante esa tarde, Cristina nos enseñó varias cosas de la casa, las habitaciones, los baños, la cocina, el cómo funcionaban algunas cosas y todo ese tema, al haber tres habitaciones, Alen ciertamente se alivió. Yo me quedé en la que Cristina decía que era de su hermana, Alen con la de sus padres y ella con la suya, así Alen tendría su propio baño para él sólo sin tener de preocuparse de si estábamos alguna de nosotras dos, y así, Cristina y yo tendríamos nuestro propio baño.
Las horas pasaron y fue oscureciendo, realmente ahí oscurecía temprano... Cristina encendió el fuego de la chimenea que había en el salón-comedor y se sentó en uno de esos dos enormes sofás.
- ¿Te aclaraste con la ducha? - preguntó al verme salir ya vestida y con el pelo mojado.
- Si~ pero es extraño que funcione al revés.... - comenté riendo, pues la ducha que nosotros teníamos funcionaba al revés, es decir, si ponías frío salía caliente y viceversa, y al igual con la potencia.
- Cosas de mi padre – contestó riendo – aunque uno se acostumbra al final
- Alen aun se está duchando? - pregunté mirando de un lado a otro, sin encontrarlo.
- Nops, está afuera distrayéndose con Gin enseñándole que no debe destrozarme las plantas o la hierva – dijo volviéndose a poner esas gafas de antes y encendiendo el ordenador. - oh, por cierto.. qué queréis para cenar? ¿O quizás sería mejor preguntar qué es lo que no debo hacer para cenar? - preguntó riendo.
- Yo creo que cualquier cosa vale, ¿no? O si no deja que cocine Alen!! él lo hace de maravilla~ - comenté yo alegremente mientras me sentaba a su lado.
- ¿Alen sabe cocinar? - preguntó sorprendida.
- Seeeep~! Y cómo te he dicho, lo hace muy bien – dije orgullosamente, cómo si fuera yo la que cocinara bien.
- Vaya, ahora me has dejado con la intriga...
Al final yo y Cristina le pedimos a Alen que cocinara y este aceptó sin problemas, pues no tenía nada más que hacer, a parte de molestar a Gin. Mientas Cristina se conectó a varios lugares en Internet, hasta que vio que le enviaban un email, se quedó varios segundos pensando en si abrirlo o no.
- ¿Ocurre algo? - pregunté al verla tan pensativa.
- ¿Eh? -la había sacado de sus pensamientos – ah.. no, no es nada – dijo dejando de hacer caso a ese email, aunque a mi me dejó ciertamente preocupada, aun no se porqué. - Alen~! Cómo va la cena? - preguntó desde el sofá, al haber solo aquella pared en la que podías pasar los platos y todo lo veíamos perfectamente.
- Cinco minutos y termino – respondió Alen mirando por la ventana algo aburrido mientras terminaba se preparar algunas cosas.
- ¿Y puedo preguntar qué has hecho o qué estás haciendo? - pregunté yo olfateando el aire, ah~ estaba haciendo una buena sopa~ con ese frío iría de maravilla.
- ¿Si lo hueles porqué preguntas? - preguntó él bufando y dejando caer los hombros.
En pocos minutos, la cena estaba en la mesa. Durante la cena todo fue normal, o quizás sería mejor decir que fue medianamente normal, pues Cristina parecía algo inquieta desde lo del email. Yo preferí no preguntar acerca de eso, pero al parecer Alen era más directo en esos temas, por lo que terminó por preguntar.
- Ya le he dicho antes a Yoko que no es nada... simplemente deben de ser los nervios para entregar el trabajo a tiempo.. - respondió moviendo la mano de un lado a otros para quitarle importancia.
- Lo dudo – dijo Alen comiendo tan tranquilamente.
- Creo que es por ese email, no? - pregunté yo esta vez, para asegurarme que fuera aquello.
- aquello era de un amiga que tengo en florida con la que chateo por Internet... – respondió con una gota.
- has tardado mucho en contestar... - dijo Alen suspirando aburrido.
- Oye! Que lo de mi amiga de Florida es verdad! - protestó tontamente mientras fruncía el ceño.
- Yo no he dicho que no sea verdad, tan solo que te lo has pensado demasiado.
- … - Cristina se quedó con una enorme gota ante aquello – no me caes bien – dijo tontamente para hacerlo enfadar.
- lo se – a Cristina le apareció otra gota por eso.
- Lo único que queremos saber es si hay algo que te preocupa... - dije yo esta vez observándola.
Al final Cristina terminó por dejar ir un lado suspiro y contárnoslo. Al parecer había un grupo en la universidad que la amenazaban de cortarle el pelo si no se lo cambiaba de color.
- ¿Y eso? - pregunté yo extrañada, pues a mi nunca me habían hecho eso... y menos por el pelo.
- Dicen que odian a los pelirrojos – dijo removiendo la sopa.
- ¿Sólo eso? - preguntamos yo y Alen - ¿Qué tipo de razón es esta? No tiene sentido... - dije esta vez yo frunciendo el ceño.
- Quizás haya una razón más, pero esta es la única que me dan – aclaró alzándose de hombros. - por ahora solo me han amenazado, pero tengo cierto miedo de que todo lo que dicen lo pongan en práctica..
- Así que amenazas.... - dijo Alen pensativo – suerte que no las dejé en Melodía... - Cris y yo nos quedamos con cara interrogante -
Las horas pasaron y fue oscureciendo, realmente ahí oscurecía temprano... Cristina encendió el fuego de la chimenea que había en el salón-comedor y se sentó en uno de esos dos enormes sofás.
- ¿Te aclaraste con la ducha? - preguntó al verme salir ya vestida y con el pelo mojado.
- Si~ pero es extraño que funcione al revés.... - comenté riendo, pues la ducha que nosotros teníamos funcionaba al revés, es decir, si ponías frío salía caliente y viceversa, y al igual con la potencia.
- Cosas de mi padre – contestó riendo – aunque uno se acostumbra al final
- Alen aun se está duchando? - pregunté mirando de un lado a otro, sin encontrarlo.
- Nops, está afuera distrayéndose con Gin enseñándole que no debe destrozarme las plantas o la hierva – dijo volviéndose a poner esas gafas de antes y encendiendo el ordenador. - oh, por cierto.. qué queréis para cenar? ¿O quizás sería mejor preguntar qué es lo que no debo hacer para cenar? - preguntó riendo.
- Yo creo que cualquier cosa vale, ¿no? O si no deja que cocine Alen!! él lo hace de maravilla~ - comenté yo alegremente mientras me sentaba a su lado.
- ¿Alen sabe cocinar? - preguntó sorprendida.
- Seeeep~! Y cómo te he dicho, lo hace muy bien – dije orgullosamente, cómo si fuera yo la que cocinara bien.
- Vaya, ahora me has dejado con la intriga...
Al final yo y Cristina le pedimos a Alen que cocinara y este aceptó sin problemas, pues no tenía nada más que hacer, a parte de molestar a Gin. Mientas Cristina se conectó a varios lugares en Internet, hasta que vio que le enviaban un email, se quedó varios segundos pensando en si abrirlo o no.
- ¿Ocurre algo? - pregunté al verla tan pensativa.
- ¿Eh? -la había sacado de sus pensamientos – ah.. no, no es nada – dijo dejando de hacer caso a ese email, aunque a mi me dejó ciertamente preocupada, aun no se porqué. - Alen~! Cómo va la cena? - preguntó desde el sofá, al haber solo aquella pared en la que podías pasar los platos y todo lo veíamos perfectamente.
- Cinco minutos y termino – respondió Alen mirando por la ventana algo aburrido mientras terminaba se preparar algunas cosas.
- ¿Y puedo preguntar qué has hecho o qué estás haciendo? - pregunté yo olfateando el aire, ah~ estaba haciendo una buena sopa~ con ese frío iría de maravilla.
- ¿Si lo hueles porqué preguntas? - preguntó él bufando y dejando caer los hombros.
En pocos minutos, la cena estaba en la mesa. Durante la cena todo fue normal, o quizás sería mejor decir que fue medianamente normal, pues Cristina parecía algo inquieta desde lo del email. Yo preferí no preguntar acerca de eso, pero al parecer Alen era más directo en esos temas, por lo que terminó por preguntar.
- Ya le he dicho antes a Yoko que no es nada... simplemente deben de ser los nervios para entregar el trabajo a tiempo.. - respondió moviendo la mano de un lado a otros para quitarle importancia.
- Lo dudo – dijo Alen comiendo tan tranquilamente.
- Creo que es por ese email, no? - pregunté yo esta vez, para asegurarme que fuera aquello.
- aquello era de un amiga que tengo en florida con la que chateo por Internet... – respondió con una gota.
- has tardado mucho en contestar... - dijo Alen suspirando aburrido.
- Oye! Que lo de mi amiga de Florida es verdad! - protestó tontamente mientras fruncía el ceño.
- Yo no he dicho que no sea verdad, tan solo que te lo has pensado demasiado.
- … - Cristina se quedó con una enorme gota ante aquello – no me caes bien – dijo tontamente para hacerlo enfadar.
- lo se – a Cristina le apareció otra gota por eso.
- Lo único que queremos saber es si hay algo que te preocupa... - dije yo esta vez observándola.
Al final Cristina terminó por dejar ir un lado suspiro y contárnoslo. Al parecer había un grupo en la universidad que la amenazaban de cortarle el pelo si no se lo cambiaba de color.
- ¿Y eso? - pregunté yo extrañada, pues a mi nunca me habían hecho eso... y menos por el pelo.
- Dicen que odian a los pelirrojos – dijo removiendo la sopa.
- ¿Sólo eso? - preguntamos yo y Alen - ¿Qué tipo de razón es esta? No tiene sentido... - dije esta vez yo frunciendo el ceño.
- Quizás haya una razón más, pero esta es la única que me dan – aclaró alzándose de hombros. - por ahora solo me han amenazado, pero tengo cierto miedo de que todo lo que dicen lo pongan en práctica..
- Así que amenazas.... - dijo Alen pensativo – suerte que no las dejé en Melodía... - Cris y yo nos quedamos con cara interrogante -
_________________
<--- <3 XD



Yoko- Peluquera/Estudiante ciclo superior
- Cantidad de envíos: 1000
Puntos: 1052
Fecha de inscripción: 10/06/2009
Edad: 17
Re: [No contestar] Extraña persona.
Al día siguiente acompañamos a Cristina hasta Barcelona, esta vez en autobús, por lo que nos dejaron en la llamada... “Zona Universitària” donde bajamos los tres. Ibamos a acompañar a Cristina durante todo el día, al fin y al cabo, la universidad era pública, y uno podía entrar si le daba la gana mientras no molestara al personal. Alen volvía a ir con su ropa normal, por lo que recé para que no lo tomaran por terrorista.
Nos adentramos en la universidad, era realmente curiosa, era muy distinto a la academia de Shiroi... miraba constantemente de un lado a otro, estaba lleno de gente con trastos como carpetas enormes o soportes para cuadros o esos mismos. Se notaba que era una universidad de arte, aunque también habían los que llevaban montones de libros.
Andando por los pasillos Cris me iba contando muchas cosas sobre la universidad o amigos que tenía allí hasta que llegamos a la aula, una aula en la que parecía haber unas... más de 50 personas.. nos pusimos por el final y Cris se fue a otro lado con sus compañeros de clase.
Alen y yo nos pasamos la hora observando la clase, era curioso ver como la gente dibujaba... y miraba libros a la vez... Me giré a ver a Alen unos momentos, parecía tener la vista fija en alguien...
- ¿Qué ocurre, Alen? - pregunté en voz baja para que sólo me oyera él.
- Los encontré – respondió cruzándose de brazos – son esos de ahí – dijo moviendo la cabeza como señalándome la dirección en la que se encontraban – esa chica morena y esos dos chicos castaños – dijo aun observándolos, yo enseguida los vi, parecían estar malhumorados por algo, y no dejaban de observar el grupo en el que estaba Cristina, pero quizás no eran ellos, vete a saber. Eso se lo dije a Alen, este tan solo chasqueó los dientes. - No creo que alguien observe a otro alguien con esa expresión de fastidio por puro aburrimiento. - en eso tenía razón – y aunque no lo fueran, sería mejor tenerlos vigilados.. - vaya, que Alen se interesara por algo tan fácilmente era extraño.. lo más normal hubiera sido que hubiera pasado literalmente del tema y que hubiera sido yo que le pidiera que me ayudara a ayudarla.
La hora pasó y salimos del aula. Cristina vino a nosotros como si nada pasara, parecía ser que estar entre sus compañeros la animaba.
- ¿Os habéis aburrido? - preguntó riendo, nosotros le respondimos un “no demasiado”, pues mirar era entretenido. A los pocos segundos, tres chicas se nos acercaron. - oh, mirad chicas, os presento a Yoko y Alen, los conocí en Sants... - dijo sonriendoles, estas nos saludaron y por unos momentos me apartaron de Cristina y Alen.
- Oye, ¿ese chico es tu novio? - preguntó una de ellas, a lo que me sonrojé bastante – oh vaya, lo suponía. - dijo suspirando.
- Tan solo se ha sonrojado – dijo otra – y aun no ha respondido...
- Pero tiene cara de tener muy malhumor... quizás es su hermano mayor, de esos que se la pasan controlando a su hermana pequeña.. - dijo la última observando a Alen, quien tenía una enorme gota en la cabeza por las constantes miradas de las tres chicas.
- Oi oi oi, parad el carro... -dije yo de repente – Alen no es mi hermano.. - dije alzando una ceja como señal de evidencia – y no sabría decir si es mi novio o no, es algo simplemente extraño – pues si fuera realmente mi novio debería enfadarme por dejar que Will lo acosara, aunque tenía que admitir que estaba celosa por eso.
- ¿Qué quieres decir con eso? O lo es o no lo es... o es que hay otra? Menudos cerdos són los hombres a veces... - dijo la segunda -
- Alen no es de esos... - dije medio riendo, tan solo de pensar la facilidad con la que se sonrojaba y lo que costaba hacerlo ser un poco cariñoso me hacía pensar que Will tenía un don o algo por el estilo. - Simplemente tener una relación con él es complicado... - finalicé encogiéndome de hombros.
- Así que está ocupado – dijo la primera.
- Sí – dijo la tercera dejando caer los hombros. - aunque sigo diciendo que esa expresión de malhumorado hace cierto miedo...
- Es lo que me gusta de él – dije yo riendo.
Después de eso me dejaron en paz, devolviéndome al sitio dónde estaba. Cristina se disculpó por las molestias y Alen simplemente se quedó callado con una gota, tantas miradas lo incomodaban. Reí por eso.
- ¿Y ahora a dónde tienes que ir? - pregunté curiosa, pues dudaba que tan solo tuviera una clase.
- a Historia del Arte – dijo Cristina con expresión aburrida – no creo que esta sea tan... entretenida como la otra.. - finalizó con una enorme gota – así que si queréis tenéis una hora para hacer el bago.
- oh, perfecto, eso a Alen le encanta – dije yo riendo a lo que a Alen le apareció una gota.
- entonces nos vemos luego? - preguntó Cristina sonriendo.
- Sep~ - respondí animadamente -aunque cuando termines las clases será mejor que nos lleves a visitar un poco Barcelona, que yo quiero ver cosas~
- ok ok, no te preocupes, cuando termine clases te llevaré a ver todo lo que quieras~
Dicho eso Alen y yo nos quedamos en lo que era la entrada a la universidad, tampoco queríamos alejarnos, seríamos capaces de perdernos. Dejamos pasar la hora, yo me había quedado pensando en si Gin le habría destruido el jardín a Cristina, rezando para que no fuera así,pues cuando lo dejábamos solo en casa en Shiroi siempre nos destrozaba algo.
Pasada la hora nos quedamos extrañados, Cristina no salía, y eso que había sido ella la que nos había dicho que la esperáramos allí afuera.
- Oye, y si le ha pasado algo? - pregunté yo de repente.
- Quizás se ha distraído charlando con sus compañeras – dijo Alen rodando los ojos.
- O quizás le ha ocurrido algo
- o simplemente se ha olvidado de nosotros – esta vez simplemente se alzó de hombros, hasta que le sonó el movil en uno de sus bolsillos de la chaqueta, desde cuando tenía Alen móvil? - ugh.. qué es eso? - se preguntó a si mismo sacando el móvil – parece ser un mensaje... - sin pensarlo dos veces lo abrió - “Os lo estáis pasando bien por Barcelona?” … quién envía esto? - preguntó Alen con una enorme gota.
- No lo se, pero parece que va dirigido a nosotros... - dije yo con una enorme gota. - y si llamas al numero que te lo ha enviado?
- … - Alen observó el número con una enorme gota.
- ¿sabes quién es? - pregunté curiosa, pues por su reacción parecía saberlo.
- creo que puedo hacerme una idea... - dijo pulsando la tecla de llamar. Esperó unos segundos hasta que cogieron el teléfono.
Nos adentramos en la universidad, era realmente curiosa, era muy distinto a la academia de Shiroi... miraba constantemente de un lado a otro, estaba lleno de gente con trastos como carpetas enormes o soportes para cuadros o esos mismos. Se notaba que era una universidad de arte, aunque también habían los que llevaban montones de libros.
Andando por los pasillos Cris me iba contando muchas cosas sobre la universidad o amigos que tenía allí hasta que llegamos a la aula, una aula en la que parecía haber unas... más de 50 personas.. nos pusimos por el final y Cris se fue a otro lado con sus compañeros de clase.
Alen y yo nos pasamos la hora observando la clase, era curioso ver como la gente dibujaba... y miraba libros a la vez... Me giré a ver a Alen unos momentos, parecía tener la vista fija en alguien...
- ¿Qué ocurre, Alen? - pregunté en voz baja para que sólo me oyera él.
- Los encontré – respondió cruzándose de brazos – son esos de ahí – dijo moviendo la cabeza como señalándome la dirección en la que se encontraban – esa chica morena y esos dos chicos castaños – dijo aun observándolos, yo enseguida los vi, parecían estar malhumorados por algo, y no dejaban de observar el grupo en el que estaba Cristina, pero quizás no eran ellos, vete a saber. Eso se lo dije a Alen, este tan solo chasqueó los dientes. - No creo que alguien observe a otro alguien con esa expresión de fastidio por puro aburrimiento. - en eso tenía razón – y aunque no lo fueran, sería mejor tenerlos vigilados.. - vaya, que Alen se interesara por algo tan fácilmente era extraño.. lo más normal hubiera sido que hubiera pasado literalmente del tema y que hubiera sido yo que le pidiera que me ayudara a ayudarla.
La hora pasó y salimos del aula. Cristina vino a nosotros como si nada pasara, parecía ser que estar entre sus compañeros la animaba.
- ¿Os habéis aburrido? - preguntó riendo, nosotros le respondimos un “no demasiado”, pues mirar era entretenido. A los pocos segundos, tres chicas se nos acercaron. - oh, mirad chicas, os presento a Yoko y Alen, los conocí en Sants... - dijo sonriendoles, estas nos saludaron y por unos momentos me apartaron de Cristina y Alen.
- Oye, ¿ese chico es tu novio? - preguntó una de ellas, a lo que me sonrojé bastante – oh vaya, lo suponía. - dijo suspirando.
- Tan solo se ha sonrojado – dijo otra – y aun no ha respondido...
- Pero tiene cara de tener muy malhumor... quizás es su hermano mayor, de esos que se la pasan controlando a su hermana pequeña.. - dijo la última observando a Alen, quien tenía una enorme gota en la cabeza por las constantes miradas de las tres chicas.
- Oi oi oi, parad el carro... -dije yo de repente – Alen no es mi hermano.. - dije alzando una ceja como señal de evidencia – y no sabría decir si es mi novio o no, es algo simplemente extraño – pues si fuera realmente mi novio debería enfadarme por dejar que Will lo acosara, aunque tenía que admitir que estaba celosa por eso.
- ¿Qué quieres decir con eso? O lo es o no lo es... o es que hay otra? Menudos cerdos són los hombres a veces... - dijo la segunda -
- Alen no es de esos... - dije medio riendo, tan solo de pensar la facilidad con la que se sonrojaba y lo que costaba hacerlo ser un poco cariñoso me hacía pensar que Will tenía un don o algo por el estilo. - Simplemente tener una relación con él es complicado... - finalicé encogiéndome de hombros.
- Así que está ocupado – dijo la primera.
- Sí – dijo la tercera dejando caer los hombros. - aunque sigo diciendo que esa expresión de malhumorado hace cierto miedo...
- Es lo que me gusta de él – dije yo riendo.
Después de eso me dejaron en paz, devolviéndome al sitio dónde estaba. Cristina se disculpó por las molestias y Alen simplemente se quedó callado con una gota, tantas miradas lo incomodaban. Reí por eso.
- ¿Y ahora a dónde tienes que ir? - pregunté curiosa, pues dudaba que tan solo tuviera una clase.
- a Historia del Arte – dijo Cristina con expresión aburrida – no creo que esta sea tan... entretenida como la otra.. - finalizó con una enorme gota – así que si queréis tenéis una hora para hacer el bago.
- oh, perfecto, eso a Alen le encanta – dije yo riendo a lo que a Alen le apareció una gota.
- entonces nos vemos luego? - preguntó Cristina sonriendo.
- Sep~ - respondí animadamente -aunque cuando termines las clases será mejor que nos lleves a visitar un poco Barcelona, que yo quiero ver cosas~
- ok ok, no te preocupes, cuando termine clases te llevaré a ver todo lo que quieras~
Dicho eso Alen y yo nos quedamos en lo que era la entrada a la universidad, tampoco queríamos alejarnos, seríamos capaces de perdernos. Dejamos pasar la hora, yo me había quedado pensando en si Gin le habría destruido el jardín a Cristina, rezando para que no fuera así,pues cuando lo dejábamos solo en casa en Shiroi siempre nos destrozaba algo.
Pasada la hora nos quedamos extrañados, Cristina no salía, y eso que había sido ella la que nos había dicho que la esperáramos allí afuera.
- Oye, y si le ha pasado algo? - pregunté yo de repente.
- Quizás se ha distraído charlando con sus compañeras – dijo Alen rodando los ojos.
- O quizás le ha ocurrido algo
- o simplemente se ha olvidado de nosotros – esta vez simplemente se alzó de hombros, hasta que le sonó el movil en uno de sus bolsillos de la chaqueta, desde cuando tenía Alen móvil? - ugh.. qué es eso? - se preguntó a si mismo sacando el móvil – parece ser un mensaje... - sin pensarlo dos veces lo abrió - “Os lo estáis pasando bien por Barcelona?” … quién envía esto? - preguntó Alen con una enorme gota.
- No lo se, pero parece que va dirigido a nosotros... - dije yo con una enorme gota. - y si llamas al numero que te lo ha enviado?
- … - Alen observó el número con una enorme gota.
- ¿sabes quién es? - pregunté curiosa, pues por su reacción parecía saberlo.
- creo que puedo hacerme una idea... - dijo pulsando la tecla de llamar. Esperó unos segundos hasta que cogieron el teléfono.
_________________
<--- <3 XD



Yoko- Peluquera/Estudiante ciclo superior
- Cantidad de envíos: 1000
Puntos: 1052
Fecha de inscripción: 10/06/2009
Edad: 17
Re: [No contestar] Extraña persona.
No sabía quien era, pero una enorme gota me apareció al ver que a Alen le recorría por la espalda un enorme escalofrío y que de repente se sonrojaba, sería Will? No.. Alen no hablaría con él con ese tono tan nervioso, más bien sería uno despreocupado y malhumorado. Entonces.. quién era? Jody? No, con Jody no tenía porqué sonrojarse, y menos Ryan, no le hablaría con ese tono nervioso.
- Oye Al, ¿Quién es? - pregunté alzando una ceja y acercando mi oído al aparato para intentar oír la voz del emisor del mensaje, aunque Alen se apartó rápidamente antes de que pudiera escuchar nada.
- No, no estoy con Yoko – dijo Alen al que estaba al otro lado del móvil, dejando caer los hombros realmente fastidiado.
- Conversación (desde Alen) -
Llamé a ese maldito número, sabía que no era de Inglaterra por el número, es más, sabía que era de Melodía por algunas veces que había estado en Inglaterra y Yoko había llamado desde Shiroi al teléfono de la casa de Will.
A la que contestaron una enorme gota me apareció, mis sospechas eran las correctas, era 01 quien había llamado.
- H-ola – respondí al saludo de 01, tan solo de imaginarme su sonrisa cínica acompañada de su distorsionada voz me hacía venir escalofríos. 01 empezó a dejarme ir preguntas que intencionadamente me fastidiaban, algunas se las llegaba a responder de mala gana, otras ni las respondía de lo rápido que hablaba.
Al ver que Yoko se acercaba para escuchar quién era el que estaba al otro lado, me aparté descaradamente indicándole que no se metiera en la conversación. Al parecer 01 había oído la voz de Yoko, por lo que dejó ir un “parece que estás con tu patética chica ruidosa~, no?”.
- No, no estoy con Yoko – dije fastidiado, sabía que la había oído perfectamente, entonces ¿porqué preguntaba? pero antes de que dejara ir otra de sus respuestas lo interrumpí para ser yo esta vez quien preguntaba, ya frustrado de que llamara solo para fastidiar. - ¿Puedo preguntar cómo cojones sabes tu que estoy en Barcelona? - Ante eso oí un largo silencio por parte de 01, aparté el auricular por si acaso, evidentemente en pocos segundos oí cómo dejaba ir un sonoro “¿quién eres tu para cuestionar mis acciones, pequeño estúpido?”, ahg, sabía que no respondería a tal pregunta, pero me fastidiaba saber que estábamos aquí y no saber como lo había averiguado, y más me fastidiaba no saber cómo ése maldito móvil había ido a parar a mi chaqueta sin darme cuenta de su presencia hasta ahora. - por lo menos dime a que se debe tal ausencia de trabajo – dije fastidiado, sabía que tampoco me respondería a tal cosa, pero me extrañó que no me respondiera ni insultándome, tan solo me advirtió de que estuviera atento al maldito móvil, que esta no sería la última vez que llamaría, pues vaya fastidio. Me quedé observando el aparato con una enorme gota, hasta que noté que un montón de gente empezaba a salir de aquellas puertas.
- Fin de la conversación -
Un montón de gente empezó a salir por aquellas puertas, al parecer, al ser ese rato de descanso, les dejaban salir. Intenté mirar si Cristina salía, pero no, no salía. Quizás tenía la intensión de no salir, pero habíamos quedado en que nos encontraríamos aquí, por lo que me resultaba extraño.
De repente vi salir a ese grupo de tres en los que Alen se había fijado, riendo cómo los que más y con una bolsa un tanto extraña, quizás tan solo era mi imaginación, pero tenía un mal presentimiento.
- Al, vayamos a dentro a buscar a Cris... - dije en tono preocupado, al parecer Alen también los había visto, y parecía estar de bastante mal humor, seguramente por la llamada de 01.
Nos dirigimos hacia adentro, buscando por todos aquellos pasillos, la verdad es que esa universidad estaba repleta de gente y pasillos, era enorme. Nos fijamos en un punto en el que había un montón de gente, al parecer delante de la entrada del lavabo de chicas, yo seguía con mi mal presentimiento, por lo que enseguida fui a preguntar qué pasaba a alguien de todo aquel montón. Alen simplemente me siguió.
- ¿Qué está pasando? - pregunté a un chico que parecía querer ver algo entre toda aquella gente -
- Al parecer ha habido una pelea dentro del lavabo de chicas, entre unas de primer curso – dijo con una enorme gota, ahí estaba lo que más me temía – aunque el problema no es la pelea... - ¿ah no? - la chica que se ha quedado dentro está destrozando a patadas todo lo que hay a dentro y ha cerrado la puerta por dentro, por lo que nadie puede entrar, ni siquiera los profesores... - dijo con una enorme gota, yo me añadí a él con una mía, la reacción que más me esperaba en una chica era que se pusiera a llorar o algo por el estilo... pero.. ponerse a destrozar el mobiliario... eso ciertamente me recordaba a Alen. Ahora que lo pensaba.. ¿dónde se había metido Alen? - oye, ese chico de allí no iba contigo? - preguntó el chico señalando a Alen que ya estaba en el centro de todo el barullo y delante de la puerta, realmente, si escuchabas bien, se oía como se rompían cosas dentro.
- O-oi!! ALEN!! - dije yo escabulliéndome entre la gente para llegar a él - ¿qué pretendes hacer? - pregunté alterada – ¿no pretenderás entrar, cierto? - pregunté esta vez frunciendo el ceño.
- ¿Acaso piensas que es peligroso? Tan solo es una chica enrabiada... y no va armada – dijo alzándose de hombros – diles que se aparten – me ordenó subiéndose las mangas de la camisa hasta un poco antes del codo.
- Oye Al, ¿Quién es? - pregunté alzando una ceja y acercando mi oído al aparato para intentar oír la voz del emisor del mensaje, aunque Alen se apartó rápidamente antes de que pudiera escuchar nada.
- No, no estoy con Yoko – dijo Alen al que estaba al otro lado del móvil, dejando caer los hombros realmente fastidiado.
- Conversación (desde Alen) -
Llamé a ese maldito número, sabía que no era de Inglaterra por el número, es más, sabía que era de Melodía por algunas veces que había estado en Inglaterra y Yoko había llamado desde Shiroi al teléfono de la casa de Will.
A la que contestaron una enorme gota me apareció, mis sospechas eran las correctas, era 01 quien había llamado.
- H-ola – respondí al saludo de 01, tan solo de imaginarme su sonrisa cínica acompañada de su distorsionada voz me hacía venir escalofríos. 01 empezó a dejarme ir preguntas que intencionadamente me fastidiaban, algunas se las llegaba a responder de mala gana, otras ni las respondía de lo rápido que hablaba.
Al ver que Yoko se acercaba para escuchar quién era el que estaba al otro lado, me aparté descaradamente indicándole que no se metiera en la conversación. Al parecer 01 había oído la voz de Yoko, por lo que dejó ir un “parece que estás con tu patética chica ruidosa~, no?”.
- No, no estoy con Yoko – dije fastidiado, sabía que la había oído perfectamente, entonces ¿porqué preguntaba? pero antes de que dejara ir otra de sus respuestas lo interrumpí para ser yo esta vez quien preguntaba, ya frustrado de que llamara solo para fastidiar. - ¿Puedo preguntar cómo cojones sabes tu que estoy en Barcelona? - Ante eso oí un largo silencio por parte de 01, aparté el auricular por si acaso, evidentemente en pocos segundos oí cómo dejaba ir un sonoro “¿quién eres tu para cuestionar mis acciones, pequeño estúpido?”, ahg, sabía que no respondería a tal pregunta, pero me fastidiaba saber que estábamos aquí y no saber como lo había averiguado, y más me fastidiaba no saber cómo ése maldito móvil había ido a parar a mi chaqueta sin darme cuenta de su presencia hasta ahora. - por lo menos dime a que se debe tal ausencia de trabajo – dije fastidiado, sabía que tampoco me respondería a tal cosa, pero me extrañó que no me respondiera ni insultándome, tan solo me advirtió de que estuviera atento al maldito móvil, que esta no sería la última vez que llamaría, pues vaya fastidio. Me quedé observando el aparato con una enorme gota, hasta que noté que un montón de gente empezaba a salir de aquellas puertas.
- Fin de la conversación -
Un montón de gente empezó a salir por aquellas puertas, al parecer, al ser ese rato de descanso, les dejaban salir. Intenté mirar si Cristina salía, pero no, no salía. Quizás tenía la intensión de no salir, pero habíamos quedado en que nos encontraríamos aquí, por lo que me resultaba extraño.
De repente vi salir a ese grupo de tres en los que Alen se había fijado, riendo cómo los que más y con una bolsa un tanto extraña, quizás tan solo era mi imaginación, pero tenía un mal presentimiento.
- Al, vayamos a dentro a buscar a Cris... - dije en tono preocupado, al parecer Alen también los había visto, y parecía estar de bastante mal humor, seguramente por la llamada de 01.
Nos dirigimos hacia adentro, buscando por todos aquellos pasillos, la verdad es que esa universidad estaba repleta de gente y pasillos, era enorme. Nos fijamos en un punto en el que había un montón de gente, al parecer delante de la entrada del lavabo de chicas, yo seguía con mi mal presentimiento, por lo que enseguida fui a preguntar qué pasaba a alguien de todo aquel montón. Alen simplemente me siguió.
- ¿Qué está pasando? - pregunté a un chico que parecía querer ver algo entre toda aquella gente -
- Al parecer ha habido una pelea dentro del lavabo de chicas, entre unas de primer curso – dijo con una enorme gota, ahí estaba lo que más me temía – aunque el problema no es la pelea... - ¿ah no? - la chica que se ha quedado dentro está destrozando a patadas todo lo que hay a dentro y ha cerrado la puerta por dentro, por lo que nadie puede entrar, ni siquiera los profesores... - dijo con una enorme gota, yo me añadí a él con una mía, la reacción que más me esperaba en una chica era que se pusiera a llorar o algo por el estilo... pero.. ponerse a destrozar el mobiliario... eso ciertamente me recordaba a Alen. Ahora que lo pensaba.. ¿dónde se había metido Alen? - oye, ese chico de allí no iba contigo? - preguntó el chico señalando a Alen que ya estaba en el centro de todo el barullo y delante de la puerta, realmente, si escuchabas bien, se oía como se rompían cosas dentro.
- O-oi!! ALEN!! - dije yo escabulliéndome entre la gente para llegar a él - ¿qué pretendes hacer? - pregunté alterada – ¿no pretenderás entrar, cierto? - pregunté esta vez frunciendo el ceño.
- ¿Acaso piensas que es peligroso? Tan solo es una chica enrabiada... y no va armada – dijo alzándose de hombros – diles que se aparten – me ordenó subiéndose las mangas de la camisa hasta un poco antes del codo.
_________________
<--- <3 XD



Yoko- Peluquera/Estudiante ciclo superior
- Cantidad de envíos: 1000
Puntos: 1052
Fecha de inscripción: 10/06/2009
Edad: 17
Re: [No contestar] Extraña persona.
Cómo Al me había pedido, les dije a los demás que se apartaran y a la que estos lo hicieron Al abrió la puerta de un patadón... entonces... porqué se había subido las mangas? Pensaba que lo haría con el puño.. pero bueno, eso ahora no venía a caso, a la que la puerta estuvo abierta toda la gente se abalanzó a asomarse por esta para ver qué ocurría dentro.
- Buenos días Cristina – dijo Alen tranquilamente ante el panorama, y moviendose a un lado al ver que le lanzaban un grifo entero. Este fué a parar en medio de la cara de otro, al que le epezó a salir sangre de la nariz por tal golpe.
Al final pude sacar la cabeza por la puerta entre toda aquella gente, realmente aquel lavabo parecía un campo de batalla, sin sangre, pero todo estozado, los cristales, las puertas de los aseos, los grifos, así que también había agua a montones, ¿que clase de peleas tenían las chicas de ese país?
- O-oi.. ¿Dónde está Cris? - pregunté en voz baja a Alen, por si acaso. Este no me respondió, seguía malhumorado.
De repente cerró la puerta de golpe en toda nuestras caras y la cerró por dentro, no se cómo, pero la cerró. Maldio Al! Por lo menos me podía haber dejado entrar a mi!
- Oye tu! Dile a tu amigo que nos deje entrar! - dijo un hombre un tanto imponente, seguramente un profesor, acompañado de un viejo que parecía ser de esos pacíficos y que solo abren la boca para decir algo sabio y una mujer ya cincuentona, seguramente también profesores esos dos últimos.
- L-lo haría.. pero no creo que nos haga caso... - dije con una enorme gota ante las miradas asesinas de los dos profesores imponentes, el viejo hacía que la escena fuera realmente tonta.
La gente no dejaba de hablar sobre lo que estaba pasando, en una de esas conversaciones escuché que Cristina se había peleado con una chica morena de su misma clase, no se que nombre dijeron pero por alguna razón sabía que era la misma que había salido con esos dos chicos tan sonriente.
Los profesores empezaron a golpear la puerta, pidiéndole a gritos a Alen que abriera la puerta, sin demasiados modales, claro.
Yo intentaba escuchar lo que ocurría a dentro, pero me era difícil entre tanto jaleo de los de afuera.
De repente nos quedamos todos mudos, a dentro se había oído un disparo... ahora entendía a lo que se refería Alen con lo de “suerte que no las dejé en Melodía...”, se refería a sus armas!
- Oye oye oye!!! se puede saber qué está pasando aquí dentro?!?! - preguntó el profesor imponente, el viejo seguía con la misma expresión de tranquilidad, y la cincuentona se había asustado de lo lindo, al igual que muchos de los alumnos que había por el lugar. Algunos decían que Alen era un loco asesino, otros decían que era Cristina la que tenía el arma i había disparado, otros decían que eran los dos los locos, y alguno había llegado a tener la santa imaginación de decir que Alen era policía, Cris terrorista y que se estaban peleando para ir a prisión.
Me fijé cómo algunos alumnos huían asustados, con miedo a que la cosa se repitiera y vi cómo uno de los profesores sacaba su móvil, seguramente para llamar a la policía, la cosa no iba bien...
- Oi oi oi! ALEN!! - volví a llamarlo, pues a dentro no se oía nada - ¡¿SE PUEDE SABER QUÉ ESTÁS HACIENDO?! - pregunté enrabiada por todo aquello, es que siempre que íbamos a algún sitio terminábamos metiéndonos en líos? La cosa es que no recibí respuesta, desvié la mirada al móvil del profesor estaba a punto de pulsar el botón de llamar, mierda mierda mierda! Tenía que hacer algo, si llamaban a la policía estábamos perdidos... ni su excusa de ser agente de la reina de Inglaterra le serviría!
Demasiado tarde, el profesor llamó. Me puse histérica, esa policía de España estaba segura que no era del mismo tipo que la de Shiroi y estaba aun más segura de que nos acavabamos de meter en un lío de los gordos, sólo un diós sería capaz de sacarnos de esta.... Seguí llamando a Alen incontables veces, al igual que los profesores, pero ni caso, aunque, una de las veces que intenté escuchar lo que ocurría dentro, oí que alguien estaba hablando. ¿estaban hablando? Maldita sea! Maldito Alen! Maldito todo!!
Al poco rato la policía llegó, ¿pero qué requetecojones estaba haciendo Al allí dentro?!? Estos venían armados, pues el profesor les había avisado de lo del disparo, y estos se pusieron delante de la puerta.
- Oi oi oi! Que no hay para tanto cómo para venir con armas y todo eso! - dije yo en un intento de calmar el ambiente, aunque los policías tan solo me ordenaron que me apartara.
De repente todo se quedó en silencio, parecía que alguien estaba sacando lo que obstaculizaba la puerta, y con toda su tranquilidad, abrió la puerta. Cómo no, era Alen.
- Buenos días Cristina – dijo Alen tranquilamente ante el panorama, y moviendose a un lado al ver que le lanzaban un grifo entero. Este fué a parar en medio de la cara de otro, al que le epezó a salir sangre de la nariz por tal golpe.
Al final pude sacar la cabeza por la puerta entre toda aquella gente, realmente aquel lavabo parecía un campo de batalla, sin sangre, pero todo estozado, los cristales, las puertas de los aseos, los grifos, así que también había agua a montones, ¿que clase de peleas tenían las chicas de ese país?
- O-oi.. ¿Dónde está Cris? - pregunté en voz baja a Alen, por si acaso. Este no me respondió, seguía malhumorado.
De repente cerró la puerta de golpe en toda nuestras caras y la cerró por dentro, no se cómo, pero la cerró. Maldio Al! Por lo menos me podía haber dejado entrar a mi!
- Oye tu! Dile a tu amigo que nos deje entrar! - dijo un hombre un tanto imponente, seguramente un profesor, acompañado de un viejo que parecía ser de esos pacíficos y que solo abren la boca para decir algo sabio y una mujer ya cincuentona, seguramente también profesores esos dos últimos.
- L-lo haría.. pero no creo que nos haga caso... - dije con una enorme gota ante las miradas asesinas de los dos profesores imponentes, el viejo hacía que la escena fuera realmente tonta.
La gente no dejaba de hablar sobre lo que estaba pasando, en una de esas conversaciones escuché que Cristina se había peleado con una chica morena de su misma clase, no se que nombre dijeron pero por alguna razón sabía que era la misma que había salido con esos dos chicos tan sonriente.
Los profesores empezaron a golpear la puerta, pidiéndole a gritos a Alen que abriera la puerta, sin demasiados modales, claro.
Yo intentaba escuchar lo que ocurría a dentro, pero me era difícil entre tanto jaleo de los de afuera.
De repente nos quedamos todos mudos, a dentro se había oído un disparo... ahora entendía a lo que se refería Alen con lo de “suerte que no las dejé en Melodía...”, se refería a sus armas!
- Oye oye oye!!! se puede saber qué está pasando aquí dentro?!?! - preguntó el profesor imponente, el viejo seguía con la misma expresión de tranquilidad, y la cincuentona se había asustado de lo lindo, al igual que muchos de los alumnos que había por el lugar. Algunos decían que Alen era un loco asesino, otros decían que era Cristina la que tenía el arma i había disparado, otros decían que eran los dos los locos, y alguno había llegado a tener la santa imaginación de decir que Alen era policía, Cris terrorista y que se estaban peleando para ir a prisión.
Me fijé cómo algunos alumnos huían asustados, con miedo a que la cosa se repitiera y vi cómo uno de los profesores sacaba su móvil, seguramente para llamar a la policía, la cosa no iba bien...
- Oi oi oi! ALEN!! - volví a llamarlo, pues a dentro no se oía nada - ¡¿SE PUEDE SABER QUÉ ESTÁS HACIENDO?! - pregunté enrabiada por todo aquello, es que siempre que íbamos a algún sitio terminábamos metiéndonos en líos? La cosa es que no recibí respuesta, desvié la mirada al móvil del profesor estaba a punto de pulsar el botón de llamar, mierda mierda mierda! Tenía que hacer algo, si llamaban a la policía estábamos perdidos... ni su excusa de ser agente de la reina de Inglaterra le serviría!
Demasiado tarde, el profesor llamó. Me puse histérica, esa policía de España estaba segura que no era del mismo tipo que la de Shiroi y estaba aun más segura de que nos acavabamos de meter en un lío de los gordos, sólo un diós sería capaz de sacarnos de esta.... Seguí llamando a Alen incontables veces, al igual que los profesores, pero ni caso, aunque, una de las veces que intenté escuchar lo que ocurría dentro, oí que alguien estaba hablando. ¿estaban hablando? Maldita sea! Maldito Alen! Maldito todo!!
Al poco rato la policía llegó, ¿pero qué requetecojones estaba haciendo Al allí dentro?!? Estos venían armados, pues el profesor les había avisado de lo del disparo, y estos se pusieron delante de la puerta.
- Oi oi oi! Que no hay para tanto cómo para venir con armas y todo eso! - dije yo en un intento de calmar el ambiente, aunque los policías tan solo me ordenaron que me apartara.
De repente todo se quedó en silencio, parecía que alguien estaba sacando lo que obstaculizaba la puerta, y con toda su tranquilidad, abrió la puerta. Cómo no, era Alen.
_________________
<--- <3 XD



Yoko- Peluquera/Estudiante ciclo superior
- Cantidad de envíos: 1000
Puntos: 1052
Fecha de inscripción: 10/06/2009
Edad: 17
Re: [No contestar] Extraña persona.
Un largo silencio se formó en el pasillo, todos nos quedamos en silencio. Yo, los tres profesores, los alumnos que aún estaban allí y los policías, la situación era tan estúpida que no me podía creer que fuera real.
Alen ni se estaba inmutando por la presencia de aquellos policías, estaba empapado, seguramente por los escapes de agua que habían por los destrozos de Cris, y no llevaba su chaqueta. Esta la tenía Cristina, quien estaba detrás de Alen con esta puesta y algo acojonada ante tanto policía apuntando con armas. Por mi parte, mi única reacción fué un enorme tic en la ceja con una gran vena hinchada en la frente, aura maligna a mi alrededor y ojos de diablo.
- ¡¡¡¡¡¡AAAAALEEEEEN!!!!!!!! - reacción: salto e intento de patada en toda la cara de Alen, aunque este lo esquivó tranquilamente, solución? Lanzarle una de mis botas en toda la cabeza, eso nunca fallaba - ¿SE PUEDE SABER POR QUÉ CARAJOS HAS TARDADO TANTO?!?! - pregunté caminando hacia Al, quien se recuperaba del golpe, e ignorando a los policías, quienes seguían apuntando a Alen y habían apartado a Cristina del lugar, quien lo observaba todo con una enorme gota. Cogí a Alen del cuello de la camisa y lo miré furiosa, empotrando su frente a la mía.
- oi oi oi! ¿Te piensas que habría salido de ahí dentro con todo el follón que había montado? Que a ti te guste ser siempre el centro de atención no quiere decir que a los otros también! - protestó Alen frunciendo el ceño, ¿qué carajos quería decir con eso?!
- Y EL DISPARO?!? - pregunté aun enrabiada, ignorando sus palabras.
- Sólo fue para calmarla! - dijo Alen deshaciéndose de mi.
- Acaso a la gente se la calma disparandole?! - pregunté cabreada.
- Acaso ves que haya recibido disparo alguno? - me respondió en modo pregunta señalando a Cristina, quien se tapaba algo asustada por todo aquello, la verdad, tanto policía intimidaba. - calmate un poco ya mujer, lo único que he hecho es disparar cerca de la pequeña ventana para que los idiotas que miraban por ahí dejaran de hacerlo, pues con el cristal todo esquebrajado no se veía nada. Aunque al final ha resultado que ese disparo ha calmado a Cris, nada más. - dijo cruzándose de brazos suspirando.
- Igualmente me podías haber dejado entrar! - protesté respirando hondo para calmarme. Al fin y al cabo, Alen había conseguido calmar a Cris.
De repente algunos de los policías se lanzaron encima de Alen a la que vieron y aseguraron que la cosa se había clamado, al parecer, al haber estado hablando en nuestro idioma, no nos habían entendido. Alen se apartó rápidamente para esquivarlos, haciendo que esos cayeran al suelo.
- O-oigan, esperen un momento! Alen no ha hecho nada! - dijo esta vez Cristina dirigiéndose a uno de los policías – bueno.. sí, ha roto un cristal y me la golpeado en la cabeza y me ha dicho estúpida un par de veces, pero no me ha disparado! - oh bien, eso era de mucha ayuda (irónicamente hablando) – pero me ha ayudado.. - dijo frunciendo el ceño – si no fuera por él aun seguiría pateando grifos – finalizó frotándoze la cabeza avergonzada de su violenta reacción.
- Aun así lleva un arma – dijo uno de los policías.
- llevo dos – corrigió Alen. Tonto.
- … - el policía se quedó en blanco ante eso – bueno, pues dos, pero lleva armas.
- Tengo permiso de armas – dijo Alen con el mismo tono de antes. Dudo que eso le sirviera como escusa.
- pero el permiso de armas solo es para cazar y para los policías, y usted no es policía.
- Mi trabajo requiere llevar armas – dijo Alen tajante – aunque ahora mismo no estoy de servicio – más tonto, si no hubiera dicho eso ultimo aun habría colado.
- Entonces nos está dando más razones para llevarlo a comisaría con nosotros.
- No hay problema – dijo alzándose de hombros. ¿QUÉ? Qué no había problema?! Cómo que no???
- Ah, ustedes dos también nos acompañarán – dijo el policía señalándonos a Cristina y a mi.
- Puedo hacer una llamada? - preguntó Cristina de repente, seguramente sería a sus padres o a algún amigo.
- Por supuesto – dijo otro policía.
Pues vaya, menudo día, y eso que tan sólo era el segundo, pero estaba intrigada por saber de qué habían estado hablando Cris y Alen durante todo ese rato...
Alen ni se estaba inmutando por la presencia de aquellos policías, estaba empapado, seguramente por los escapes de agua que habían por los destrozos de Cris, y no llevaba su chaqueta. Esta la tenía Cristina, quien estaba detrás de Alen con esta puesta y algo acojonada ante tanto policía apuntando con armas. Por mi parte, mi única reacción fué un enorme tic en la ceja con una gran vena hinchada en la frente, aura maligna a mi alrededor y ojos de diablo.
- ¡¡¡¡¡¡AAAAALEEEEEN!!!!!!!! - reacción: salto e intento de patada en toda la cara de Alen, aunque este lo esquivó tranquilamente, solución? Lanzarle una de mis botas en toda la cabeza, eso nunca fallaba - ¿SE PUEDE SABER POR QUÉ CARAJOS HAS TARDADO TANTO?!?! - pregunté caminando hacia Al, quien se recuperaba del golpe, e ignorando a los policías, quienes seguían apuntando a Alen y habían apartado a Cristina del lugar, quien lo observaba todo con una enorme gota. Cogí a Alen del cuello de la camisa y lo miré furiosa, empotrando su frente a la mía.
- oi oi oi! ¿Te piensas que habría salido de ahí dentro con todo el follón que había montado? Que a ti te guste ser siempre el centro de atención no quiere decir que a los otros también! - protestó Alen frunciendo el ceño, ¿qué carajos quería decir con eso?!
- Y EL DISPARO?!? - pregunté aun enrabiada, ignorando sus palabras.
- Sólo fue para calmarla! - dijo Alen deshaciéndose de mi.
- Acaso a la gente se la calma disparandole?! - pregunté cabreada.
- Acaso ves que haya recibido disparo alguno? - me respondió en modo pregunta señalando a Cristina, quien se tapaba algo asustada por todo aquello, la verdad, tanto policía intimidaba. - calmate un poco ya mujer, lo único que he hecho es disparar cerca de la pequeña ventana para que los idiotas que miraban por ahí dejaran de hacerlo, pues con el cristal todo esquebrajado no se veía nada. Aunque al final ha resultado que ese disparo ha calmado a Cris, nada más. - dijo cruzándose de brazos suspirando.
- Igualmente me podías haber dejado entrar! - protesté respirando hondo para calmarme. Al fin y al cabo, Alen había conseguido calmar a Cris.
De repente algunos de los policías se lanzaron encima de Alen a la que vieron y aseguraron que la cosa se había clamado, al parecer, al haber estado hablando en nuestro idioma, no nos habían entendido. Alen se apartó rápidamente para esquivarlos, haciendo que esos cayeran al suelo.
- O-oigan, esperen un momento! Alen no ha hecho nada! - dijo esta vez Cristina dirigiéndose a uno de los policías – bueno.. sí, ha roto un cristal y me la golpeado en la cabeza y me ha dicho estúpida un par de veces, pero no me ha disparado! - oh bien, eso era de mucha ayuda (irónicamente hablando) – pero me ha ayudado.. - dijo frunciendo el ceño – si no fuera por él aun seguiría pateando grifos – finalizó frotándoze la cabeza avergonzada de su violenta reacción.
- Aun así lleva un arma – dijo uno de los policías.
- llevo dos – corrigió Alen. Tonto.
- … - el policía se quedó en blanco ante eso – bueno, pues dos, pero lleva armas.
- Tengo permiso de armas – dijo Alen con el mismo tono de antes. Dudo que eso le sirviera como escusa.
- pero el permiso de armas solo es para cazar y para los policías, y usted no es policía.
- Mi trabajo requiere llevar armas – dijo Alen tajante – aunque ahora mismo no estoy de servicio – más tonto, si no hubiera dicho eso ultimo aun habría colado.
- Entonces nos está dando más razones para llevarlo a comisaría con nosotros.
- No hay problema – dijo alzándose de hombros. ¿QUÉ? Qué no había problema?! Cómo que no???
- Ah, ustedes dos también nos acompañarán – dijo el policía señalándonos a Cristina y a mi.
- Puedo hacer una llamada? - preguntó Cristina de repente, seguramente sería a sus padres o a algún amigo.
- Por supuesto – dijo otro policía.
Pues vaya, menudo día, y eso que tan sólo era el segundo, pero estaba intrigada por saber de qué habían estado hablando Cris y Alen durante todo ese rato...
_________________
<--- <3 XD



Yoko- Peluquera/Estudiante ciclo superior
- Cantidad de envíos: 1000
Puntos: 1052
Fecha de inscripción: 10/06/2009
Edad: 17
Re: [No contestar] Extraña persona.
Pasaron tres horas y por fin nos hicieron entrar en lo que parecía ser un despacho, eso me recordaba a la vez en que me tenían que poner esa multa por exceso de velocidad y conocí a Bal y a Niz.
Al entrar nos hicieron sentar en unas sillas, Alen a la del otro lado de la mesa, y a mi y a Cris a dos más apartadas. Cris parecía estar sonriente, es más, lo estaba, aunque era más bien una sonrisa de seguridad, me preguntaba a qué se debía.
El hombre que había sentado en el otro lado de la mesa empezó a preguntar sobre datos de Alen, se quedó pensativo cuando oyó el apellido.
- Kylance? - preguntó observando la hoja y luego a Alen.
- .. Sí – respondió alzando una ceja.
- Ya decía yo que tu cara me sonaba de algo.. - dijo de repente el policía – tu eres el hijo del abogado de Inglaterra... - dijo de repente, a Alen y a mi nos apareció una más que notable gota. Mierda. Estoy segura que por la cabeza de Alen pasaba la misma pregunta que por la mía, “¿Incluso aquí lo conocen?”
- Maldigo mi cara por parecerme a él – soltó Alen en un suspiro y cruzándose de brazos malhumorado.
- Creo que a tu padre no le gustará para nada saber en qué clase de líos se mete su hijo..
- Es que no va a saberlo – respondió Al mirando asesinamente al policía, quien le devolvía la mirada indiferente. - Si le soltáis alguna palabra sobre eso al cabrón de mi padre os juro que os instalo una maldita bomba en este maldito edificio – dijo Alen golpeando la mesa con el puño, ahora tan sólo le hacía falta que su padre viniera hasta España solo para patear a su hijo.
- Un poco de modales señor Kylance – oh, mal, Alen odiaba que lo llamaran por el apellido si delante le ponían el “señor”. - aunque sea mayor de edad su comportamiento sigue siendo de crío.
- Oye, estoy aquí por haber disparado a una ventana, no por insultar a mi padre – respondió respirando hondo, se estaba conteniendo.
- Cierto – bien, Alen había conseguido desviar la conversación.
Ese policía siguió cogiendo datos de Alen. Yo me fijé en Cristina, parecía ser que no dejaba de mirar su reloj. Hacía ya 4 horas desde que habíamos marchado de la universidad... estaba esperando algo? O a alguien?
- Oye, Cris, por qué te miras tanto el reloj? - pregunté curiosa.
- Cuantas horas crees que tarda alguien desde Inglaterra hasta aquí a llegar? - preguntó Cris de repente.
- Ugh... pues... teniendo en cuenta que tiene que coger el avión, venir, y llegar hasta aquí... creo que unas buenas cinco horas..., aunque el avión solo son dos.... así que si me apuras mucho... pueden ser 4...
- Oh.. perfecto, entonces en poco llegará.
No entendí muy bien a lo que se refería, por lo que dejé de pensar en eso. Durante un buen rato más, Alen siguió discutiendo con ese jefe policía. Hasta que vino un policía diciéndole al que estaba haciéndole preguntas a Alen que había alguien que quería entrar.
- ¿No ves que estoy ocupado? - dijo este bufando.
- P-pero es que precisamente quiere entrar por él – respondió el otro señalando disimuladamente a Alen. Ahora no entendía nada... entre lo de Cris y ahora esa misteriosa persona que quería interferir... acaso Cris había llamado al padre de Alen para que viniera? no.. no tenía sentido la cosa.
Al entrar nos hicieron sentar en unas sillas, Alen a la del otro lado de la mesa, y a mi y a Cris a dos más apartadas. Cris parecía estar sonriente, es más, lo estaba, aunque era más bien una sonrisa de seguridad, me preguntaba a qué se debía.
El hombre que había sentado en el otro lado de la mesa empezó a preguntar sobre datos de Alen, se quedó pensativo cuando oyó el apellido.
- Kylance? - preguntó observando la hoja y luego a Alen.
- .. Sí – respondió alzando una ceja.
- Ya decía yo que tu cara me sonaba de algo.. - dijo de repente el policía – tu eres el hijo del abogado de Inglaterra... - dijo de repente, a Alen y a mi nos apareció una más que notable gota. Mierda. Estoy segura que por la cabeza de Alen pasaba la misma pregunta que por la mía, “¿Incluso aquí lo conocen?”
- Maldigo mi cara por parecerme a él – soltó Alen en un suspiro y cruzándose de brazos malhumorado.
- Creo que a tu padre no le gustará para nada saber en qué clase de líos se mete su hijo..
- Es que no va a saberlo – respondió Al mirando asesinamente al policía, quien le devolvía la mirada indiferente. - Si le soltáis alguna palabra sobre eso al cabrón de mi padre os juro que os instalo una maldita bomba en este maldito edificio – dijo Alen golpeando la mesa con el puño, ahora tan sólo le hacía falta que su padre viniera hasta España solo para patear a su hijo.
- Un poco de modales señor Kylance – oh, mal, Alen odiaba que lo llamaran por el apellido si delante le ponían el “señor”. - aunque sea mayor de edad su comportamiento sigue siendo de crío.
- Oye, estoy aquí por haber disparado a una ventana, no por insultar a mi padre – respondió respirando hondo, se estaba conteniendo.
- Cierto – bien, Alen había conseguido desviar la conversación.
Ese policía siguió cogiendo datos de Alen. Yo me fijé en Cristina, parecía ser que no dejaba de mirar su reloj. Hacía ya 4 horas desde que habíamos marchado de la universidad... estaba esperando algo? O a alguien?
- Oye, Cris, por qué te miras tanto el reloj? - pregunté curiosa.
- Cuantas horas crees que tarda alguien desde Inglaterra hasta aquí a llegar? - preguntó Cris de repente.
- Ugh... pues... teniendo en cuenta que tiene que coger el avión, venir, y llegar hasta aquí... creo que unas buenas cinco horas..., aunque el avión solo son dos.... así que si me apuras mucho... pueden ser 4...
- Oh.. perfecto, entonces en poco llegará.
No entendí muy bien a lo que se refería, por lo que dejé de pensar en eso. Durante un buen rato más, Alen siguió discutiendo con ese jefe policía. Hasta que vino un policía diciéndole al que estaba haciéndole preguntas a Alen que había alguien que quería entrar.
- ¿No ves que estoy ocupado? - dijo este bufando.
- P-pero es que precisamente quiere entrar por él – respondió el otro señalando disimuladamente a Alen. Ahora no entendía nada... entre lo de Cris y ahora esa misteriosa persona que quería interferir... acaso Cris había llamado al padre de Alen para que viniera? no.. no tenía sentido la cosa.
_________________
<--- <3 XD



Yoko- Peluquera/Estudiante ciclo superior
- Cantidad de envíos: 1000
Puntos: 1052
Fecha de inscripción: 10/06/2009
Edad: 17
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.






